jueves, 22 de noviembre de 2012

Cuestionan al Banco de Desarrollo de Brasil por su participación en frigoríficos


Informe de Jornal O Globo

BNDES abre una mano de R$ 1,2 billones para ayudar a Marfrig.


El BNDES, que en 2010 compró R$ 2,5  billones en bonos de Marfig para capitalizar a la empresa, puede tener una pérdida millonaria con la oferta pública de acciones del frigorífico en las próximas semanas. El precio de la oferta será fijado el 4 de diciembre.

En aquel entonces, la operación del BNDES tenía por objetivo ayudar a la empresa, que podía tornarse una multinacional verde-amarilla. Después de comprar activos en los Estados Unidos, Marfrig vio crecer su endeudamiento de forma acelerada.

Especialistas calculan una probable pérdida de R$ 1,2 billones para el BNDES con la operación de conversión porque el banco decidió no transformar todos sus bonos en acciones. Va a convertir apenas una pequeña parte. La Controlaría  General de Unión (CGU) inició un proceso de investigación sobre el caso.
El Ministerio Público Federal, junto al Tribunal de Cuentas de la Unión(TCU), también analiza de forma preliminar la operación.
En la época de la capitalización, las acciones de Marfrig estaban a R$ 17. En los últimos días, llegaron a R$ 11. El 21 de noviembre, cerraron  en R$ 12,05 (alza de 4,35%), en el primer día de reserva de las acciones. El banco deberá convertir en torno de R$ 360 millones en acciones, dejando todo el resto para conversión automática, previsto en la operación, para julio de 2015, a un precio fijo de R$ 24,50. Si convirtiese ahora, con los papeles en baja, el banco conseguiría mucho más acciones.

El objetivo del BNDES  no es ganar en el corto plazo con la operación, sino garantizar la sobre vivencia de la empresa, dice una fuente. Si convirtiese la totalidad de los bonos en acciones, se tornaría en el mayor accionista, pasando de 14% para más del 40% de la empresa. Otras fuentes dicen que el BNDES quiso evitar una fricción con el principal accionista de Marfrig hoy, Marcos Molina, que ocupa la presidencia y perdería el control del frigorífico. Hoy, Molina tiene el 49% de las acciones. Consultados, el BNDES y Marfrig no quisieron comentar la operación.

Marfrig terminó el tercer trimestre con un lucro de R$ 10,415 millones. En el mismo período de 2011, la empresa tuvo un perjuicio de R$ 540 millones. Su deuda suma R$ 12,1 billones, siendo R$ 3,2 billones a corto plazo. La empresa cerró el tercer trimestre con R$ 2,8 billones en caja. Recientemente, concluyó la compra de la marca y los activos de Seara y anunció la contratación de un ejecutivo de Cargill, Sergio Rial.

Una fuente de mercado explica que la inversión del BNDES en la empresa fue decisiva para que Marfrig pudiese adquirir los activos vendidos por la BRF-Brasil Foods (ex Sadia-Perdigâo). Con la fusión, las autoridades anti-trust exigieron que la BRF vendiese parte de sus negocios, y Marfrig fue importante para garantizar esa consolidación.

La estrategia de fortalecer empresas brasileras para permitir que ellas compitiesen y comprasen activos en el exterior, tornándose multi verde-amarillas, era parte de una línea de actuación del BNDES y con fuerte direccionamiento dado en la época, por el gobierno de Lula, recuerda un analista. En algunos casos, ese “suceso” aún cobra su precio, imponiendo algunas pérdidas al banco de fomento que estaba por detrás de varias de esas operaciones.

Fuentes del mercado recuerdan aún que los bonos del banco rinden el equivalente a CDI más 1% al año, lo que ya tendría garantizado R$ 560 millones al banco. O sea, descontado del llamado “perjuicio” con la operación para el banco, y los bonos continuarán rindiendo en los próximos tres años.

-          Ese “perjuicio” en verdad no existe. El es un costo de oportunidad que el banco asume al no convertir todos los bonos con las acciones en baja- explica una fuente que acompaña de cerca las negociaciones.

Para muchos, esa actuación del BNDES es atípica, y lejos de favorecer a Marfrig, beneficia en especial al controlador de la empresa(Marcos Molina), que no quería dejar de ser el mayor accionista.
Marfrig controla las marcas Seara, Fiesta, Rezende, Doriana y es dueña de Keystone Foods, que es uno de los mayores abastecedores de Mc Donal s en el mundo.

La oferta pública de acciones de Marfrig coincide con el lanzamiento de los papeles de Minerva, uno de los mayores frigoríficos del país y competencia de Marfrig. La disposición de inversores de aplicar en frigoríficos y empresas de alimentos, queda, por tanto, diluida. Además de eso, según los analistas, Minerva presentaría números más sólidos. La participación del BNDES en este proceso da liquidez a los papeles de Marfrig y acaba dando un diferencial a la empresa. En el mercado, la expectativa es que si Marfrig equipara su deuda de corto plazo, mejora sus perspectivas de ganancias.

Además de contar con una buena base de activos, marcas fuertes y una presencia expresiva en China, Marfrig puede tener ganancias de escala mayores con la incorporación de activos de BRF-Brasil Foods.

La CGU acaba de remitir un oficio al BNDES solicitando informaciones de la operación.